Conectar antes que comunicar

Conectar antes que comunicar

Las siguientes líneas son una autocrítica acerca de la forma de dialogar con las personas. Constantemente interactuamos con la gente que nos rodea en diferentes ámbitos, pueden ser totales desconocidos, compañeros de trabajo o familiares; podemos ser figuras de autoridad para ellos o tener la posición de estar bajo su autoridad.  

Personalmente considero que estas interacciones son excelentes oportunidades para entablar conversaciones inspiradoras, al respecto quiero dar mi punto de vista con relación a un comportamiento que desaprovecha la ocasión.

Pretender que soy el dueño de la verdad absoluta, adoptando la postura de ser sabio, de ser la autoridad, de ser experimentado, el más informado o el más capacitado, produce desaprobación del receptor y por ende de nuestro mensaje también. 

Sostengo que en cualquier conversación el objetivo principal no debiera ser comunicar, la prioridad debiera ser conectar.

Hay valores como la empatía, la consideración, la amabilidad, la bondad, que nos ayudan a conectar con las personas, solidarizarte con los demás abre conexiones, abre canales de comunicación, si el interés es honesto por la otra persona, ésta se sentirá escuchada, comprendida y entonces aceptará el mensaje.

En cualquier tipo de relación humana, saberse valioso, aceptado y respetado es gratificante.

No quiere decir que no defenderé mi punto, incluso con exigencia y severidad si es necesario, lo quiere decir es que antes que tener la razón y decir la verdad, prefiero ser amable, antes que las reglas está la relación, y por sobre todas las cosas no olvidaré que en cada conversación la otra persona no recordará lo que traía puesto, posiblemente no recordará lo que dije, pero nunca olvidará cómo la hice sentir. 

Si veo cada conversación como una oportunidad para sumar y comprendo que podemos crear un espacio para expresar grandeza, la conexión se logrará, para mi lo importante de este mundo son las personas, con esa perspectiva seré un mejor comunicador.

¿cómo me dí cuenta que adoptaba un comportamiento poco flexible, sin espacio para ideas distintas a las mías y mis conversaciones generaban rechazo y desaprobación?

  • Interrumpo a la otra persona sin dejarla terminar su idea.
  • Desapruebo sus comentarios con ejemplos contrarios
  • Levanto la voz cuando no están de acuerdo conmigo.
  • La otra persona no se siente escuchada y mucho menos comprendida.
  • La relación cada vez está más dañada.
  • No hay compromiso.
  • Termino por imponerme antes que empatizar.

Platicar con un hijo, una pareja, un colaborador o un completo desconocido es una excelente oportunidad para que seamos mejores personas.

Que nadie se acerque jamás a ti, sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz.

Teresa de Calcuta