El Desafío

El Desafío

Me gusta comenzar hablando de actitud, por que la actitud, hace la diferencia ante cualquier situación por difícil que ésta sea. No es que quiera restarle importancia a la envergadura de ciertos desafíos, porque sin duda, hay situaciones que son muy difíciles; pero creo que la actitud con la que una persona es capaz de enfrentar estos retos marca la diferencia

La actitud es: la manera en la que una persona o colectivo se posicionan ante una situación o circunstancia; y así como tenemos una postura física, tenemos una postura mental para arrostrar lo que nos sucede.

Una de las situaciones más graves que nos atañe y que afectan a la población mundial son: el sobrepeso y la obesidad. Y este espacio fue creado para acompañar a las personas que están siendo afectadas por estas condiciones, para que juntos encontremos los recursos y las soluciones, trabajando en las herramientas necesarias para lograr una transformación, encontrar el sentido y mantener el impulso y así dejar atrás esta condición que está acabando con la vida de las personas, colapsando los sistemas de salud y complicando a las familias.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) las dos principales causas de muerte a nivel mundial son: La enfermedad Isquémica del corazón y el infarto al miocardio). Pero estos datos ¿En que me afectan? ¿Qué me dicen?

Existen siete factores de riesgo en el 75% de los pacientes que sufren las complicaciones mencionadas por la OMS, estos son:

  • Dos factores mecánicos: Presión Arterial alta y obesidad.
  • Dos factores químicos: Colesterol y Glucosa elevados.
  • Tres factores de conducta
    •  Mala Alimentación (sal, grasa, alcohol etc.)
    • Fumas o no fumas
    • Haces ejercicio o no haces ejercicio (Sedentarismo)

Para poder disminuir los riesgos mencionados, es necesario trabajar contra cada factor; mismos que están ligados íntimamente a los hábitos de cada persona y es ahí donde está el desafío, porque para lograr un resultado positivo, es necesario entender que no podemos separar el cuerpo, de la mente (con sus creencias y reglas), de los sentimientos y las emociones.

Algo que es importante resaltar es que no es válido sólo cuidar dos o tres factores ó cuatro de siete. Es decir: No podemos correr diez kilómetros y después vaciar la nevera, o tomar un medicamento contra el colesterol y después comer grandes cantidades de carne con el pretexto de que ya estoy protegido por el medicamento, o pensar que el ajo mantendrá mi corazón libre de infartos, o evitar el deporte y sacarlo de la agenda por falta de tiempo. Se requiere atender los siete factores de riesgo para conservar la salud.

Si observamos bien cada uno de los siete factores de riesgo pueden ser corregidos si modificamos nuestro comportamiento, porque, aunque los antecedentes familiares pueden afectarlos, son nuestros hábitos, esto es nuestro estilo de vida lo que determina el resultado.    

En el siguiente artículo revisaremos cómo podemos cambiar estos patrones de conducta (hábitos), que sentimos como parte de nuestra identidad y que nos están llevando a un destino que no deseamos.

Alejandro Gómez

Debes asumir la responsabilidad personal. No puedes cambiar las circunstancias, las estaciones, o el viento, pero puedes cambiarte a ti mismo.                                                                                                        Jim Rohn