Empatiza con tu yo futuro

Empatiza con tu yo futuro

A veces nos cuesta entender que nuestras decisiones nos conducen a nuestro destino. Cada acción por mínima que parezca influye de manera importante creando situaciones posteriores en el futuro. Es común creer que pequeñas decisiones no son relevantes, que mañana habrá tiempo, que pequeñas acciones no cambian nuestra vida.

En una ocasión un vendedor de seguros me preguntó ¿Quién te cuidará cuando seas un adulto mayor? Le contesté: la verdad no lo sé, tal vez nadie, a lo que me respondió: la persona que mejor cuidará de ti cuando seas viejo, eres tú mismo ahora de joven. Si haces un ahorro para el retiro hoy que tienes mayor posibilidad económica, cuando pintes canas tendrás otra situación.

Recuerdo también que un tío me dijo: todo el ejercicio que hagas hoy es una inversión que disfrutaras desde el día que comienzas hasta tu muerte. Tu salud y calidad de vida serán diferentes a si no lo haces.

Nos cuesta tanto decidir en favor de nuestro yo futuro, tal vez lo veamos muy lejano, o tal vez nos gusten las recompensas inmediatas tanto que nuestra mente no nos permite visualizar, planear, advertir realizando acciones preventivas para anticiparnos a problemas posteriores y prevenir situaciones difíciles.

Ir todos los días a un trabajo que no te apasiona, vivir con una persona que no amas, pasar muchas horas frente a una pantalla ya sea del móvil o un televisor, comer sin restricciones, sin orden, sin conciencia, como dicen los colombianos sin juicio, que en nuestra agenda no haya un espacio para la lectura, para la actividad física, para proyectos personales, para emprendimientos, para los amigos, para la familia, no trabajar cada día en tus relaciones personales. Esas también son decisiones y crearán un destino.

La invitación es a reflexionar hacia dónde me llevan mis acciones de cada día, ¿estoy cambiando o sigo siendo el mismo? ¿qué es lo que en verdad quiero? ¿estoy alimentándome de la mejor manera? ¿cuido mi trato con las personas? ¿tengo una dieta intelectual?

Muchas personas le llaman destino al azar, a la suerte, a la inacción, a la inercia, pero otros le llaman destino a su esfuerzo, a lo que hacen con sus ratos libres, a la hora en la que deciden comenzar su día, a la creación de hábitos pensando en ese yo futuro y en la calidad de vida que se quieren dar.

Les comparto algunas frases que me hacen mucho sentido al respecto:

 Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir para siempre. Gandhi

No sé en qué momento llegan la inspiración y la creatividad, lo que sé es que hago todo lo posible para que, cuando lleguen, me encuentren trabajando. Pablo Picasso

No te prepares, mantente preparado, permanece vigente, no sabes cuando conocerás al amor de tu vida o una oportunidad de negocio a la vuelta de la esquina.  Alejandro Gómez