¿Involucrarse o comprometerse?

¿Involucrarse o comprometerse?

Dos maneras de pensar totalmente diferentes.

Todos nuestros comportamientos producen indicadores que nos muestran si solo estamos involucrados o comprometidos con nuestra propia vida. Vivir comprometido es un estilo de vida. Es muy fácil diferenciar a una persona comprometida de una que solo está involucrada. Esta diferencia de pensamientos la define bien Raimón Sansó en su libro: Cita en la Cima.

  • Las personas comprometidas trabajan en crear su propia suerte y proponer un destino, tienen una vida intencional. Las personas involucradas creen que su destino lo determina el azar y sufren las circunstancias.
  • Las personas comprometidas se hacen responsables al 100% de todas las cosas que les suceden, las involucradas se hacen las víctimas y buscan culpables.
  • Las personas comprometidas buscan mantenerse vigentes, aprendiendo, estudiando, mejorando, leyendo. Las involucradas creen saber todo lo que hay que saber.
  • Las personas comprometidas sacan fuerza de su compromiso desarrollando automotivación, autodisciplina, constancia no dependen de sus emociones para realizar o no sus tareas. Las involucradas necesitan motivación externa constante.
  • Las personas comprometidas están contentas con lo que tienen y siempre buscando más, las involucradas siempre se están quejando de lo que no tienen.
  • Las personas comprometidas se centran en lo que pueden dar, en lo que pueden ofrecer, en lo que son. Las involucradas se centran en lo que pueden obtener.
  • Las personas comprometidas ven los obstáculos y dificultades como oportunidades de desarrollo y desafíos a superar, las involucradas se detienen ante el más mínimo inconveniente.
  • Las personas comprometidas generan soluciones; las involucradas problemas.
  • Las personas comprometidas se relacionan con personas comprometidas, las involucradas se mezclan con personas desmotivadas para poder quejarse.
  • Las personas comprometidas buscan el logro y se dirigen a él. Las involucradas evitan la pérdida y huyen de ella.

En definitiva, piensan de un modo diferente, saben cosas distintas y actúan a otro nivel. No es de extrañar que sus resultados difieran enormemente.

Las personas comprometidas son comprometidas en todas las áreas de su vida, porque es un estilo de vida. Se comprometen con su pareja, con su cuerpo, con su alimentación, con su trabajo, con sus proyectos, con sus actividades, con la gente, con su medio ambiente, en fin, con todo lo que los rodea. Busquemos vivir a la altura de ese gran valor que es el compromiso.