Lo que no se mide no se puede mejorar

Lo que no se mide no se puede mejorar

Cuando queremos perder peso recurrimos a una dieta, un lugar para realizar una actividad física, por la situación actual una aplicación o renta de equipo para entrenar en casa y una báscula para darle seguimiento. ¿Es la báscula el único método de seguimiento para la pérdida de peso? ¿Qué otros aspectos necesito medir?

Perder peso es un cambio mucho más profundo y de más calado que los kilos que hay que perder o que algo visual y estético. Involucra aspectos de comportamiento que nacen de nuestros pensamientos. entonces ¿Cuáles son los aspectos que tengo que tomar en cuenta, establecer y medir; además de los kilos que necesito perder?

El perder peso no consiste sólo en modificar mi cuerpo perdiendo unos kilos, por hacer ejercicio y comer mejor (ojalá fuera así de sencillo). Es un proyecto integral que requiere de conocimientos nuevos, cambiar ideas y creencias; tener una actitud renovada y trabajar con habilidades y valores que posiblemente ahora entiendo, pero que no vivo; Así que dar seguimiento a estos aspectos, me sitúa y me da una correcta dirección en los cambios que tengo que trabajar, para obtener el resultado que estoy buscando. Requerimos una transformación. Reinventarnos.

Para reinventarnos se requiere de elevar estándares, así que es necesario trabajar una cultura, y la cultura nace de los valores.

¿Hacer ejercicio diariamente como parte de tu agenda es un valor?

¿Elegir alimentos en lugar de estar a dieta es un valor?

Establecer y respetar reglas en tu hogar, crear un entorno donde la cultura del deporte, la sana alimentación, la lectura, las actividades y la buena compañía, favorecen un estilo de vida saludable ¿es prioridad o es un tema secundario?

¿Tener convicciones acerca de la calidad de vida, actitudes y comportamientos que disminuyan el riesgo de desarrollar enfermedades es un valor o una exageración?

La perdida de kilos es una consecuencia de retomar valores, valores que se forman de los hábitos, mismos que nacieron de nuestros comportamientos y a su vez estos comportamientos tomaron fuerza de nuestras acciones, acciones que se originaron por nuestras creencias; creencias tomadas de nuestros pensamientos a los que les dimos la autoridad de formar nuestra identidad.

Pretender modificar esta cadena sin reflexión, sin tomar en cuenta nuestros valores, trabajo en equipo y una reinvención de nosotros mismos con un plan a seguir, es como ir sin fusil a la guerra.

Alejandro Gómez