Por qué debo elegirte a ti?

Por qué debo elegirte a ti?

Una de las preguntas más importantes que he tenido que responder a lo largo de mi vida; ¿es por qué tú? ¿Por qué debo elegirte a ti?

¿Por qué debo de contratarte a ti en vez de a otra persona?, por qué elegirme como pareja o como compañero de equipo?

Cuando buscaba un empleo siendo más joven y sin experiencia me era más difícil responder. Sin embargo, hoy en día con más juventud acumulada, siendo un emprendedor en busca de oportunidades en un mercado tan competido a mi modo de ver las cosas puedo responder lo siguiente:

Por mucho tiempo me fue difícil responder a esa pregunta porque trataba de demostrar ser la mejor opción, sin sonar arrogante. O no sentirme menos porque había gente que se postulaba con diferentes habilidades o con una formación académica en alguna universidad de renombre. He de confesar que incluso aplique a vacantes que ni siquiera me interesaban, con la única motivación era percibir un salario. De la misma forma aplique para posiciones donde no tenía las competencias necesarias, pero me interesaban mucho.

Hoy pienso que no hay una respuesta correcta a esa pregunta porque no es un solo factor a considerar para tomar esa decisión; es un conjunto de aspectos, donde es importante tomar en cuenta la formación académica, los resultados, los logros obtenidos, las recomendaciones, la experiencia comprobable en un lapso de tiempo considerable. Etc

¿Y cómo demostrar tu experiencia si eres joven? ¿O cómo comprobar que puedes realizar un trabajo si no te conocen? Pero sabes dentro de ti que lo puedes lograr.

Yo considero que uno de los factores más importantes, que marca la diferencia es el mensaje que damos con nuestra vida, porque en ese mensaje puedes leer y darte cuenta de algunos rasgos de mi personalidad, de mi historia personal, el servicio, el profesionalismo, la forma de expresarme, pero sobre todo podrás conocer al ser humano.

En el mercado, en la vida, en el mundo, hay muchas personas muy profesionales, llenas de capacidad y talento postulándose para las mismas vacantes que tú quieres, la competencia es dura y cuando eres emprendedor o empleado tienes dos opciones: o enamoras o tienes que ser muy barato porque hay 100 personas que aseguran ser los mejores, dar el mejor servicio, con toda la disposición de tiempo.

Estoy convencido que es necesario marcar una diferencia y sin duda esa diferencia se encuentra en nuestra forma de ser, está en nuestra actitud.

Así como tenemos una postura al sentarnos, al caminar o al saludar, también tenemos una postura ante la vida y la comunicamos con todo lo que hacemos, con nuestro lenguaje no verbal, con nuestra forma de pensar, de sonreír, de interactuar, con nuestros hábitos y nuestras pequeñas acciones. Nuestra actitud es nuestra postura ante la vida.

Para tener una buena actitud que sea una buena carta de presentación, no es un trabajo fácil de un día, no es mentalizarse cinco minutos antes de entrar a una entrevista, es un trabajo arduo de todos los días.

Primero hay que tener una buena autoestima y trabajarla constantemente. Tenemos que saber quiénes somos y a dónde vamos, en pocas palabras un plan, de igual manera algo que considero fundamental es moldear el carácter cada día, trabajar en los valores hasta convertirlos en virtudes, hablo de mejora continua, actualizarnos, seguir aprendiendo, mantenernos vigentes física, mental y espiritualmente, ser gente ordinaria tratando de vivir de manera extraordinaria, considerarnos capaces y respaldarlo con preparación y trabajo, pero sin arrogancia solo con el justo reconocimiento de la grandeza que hay en nosotros como seres humanos llenos de talentos, recursos y habilidades  con la humildad para seguir aprendiendo y adquiriendo nuevas competencias manteniéndonos vigentes en nuestra área de influencia.

Si quieres mejorar el mensaje, mejora al comunicador.

Javier Cebreiros

De tal forma que como decía el escritor Francis Scott Fitzgerald les hablo desde la autoridad que me da el fracaso, hoy puedo responder porque elegirme a mí, porque hoy se quién soy, a dónde voy y por qué; he descubierto mi propósito y entiendo que soy un provocador de nuevos pensamientos que ayudan a las personas a vislumbrar nuevas oportunidades.

Soy un creyente y creo de tal forma en las personas, que las personas empiezan a creer en si mismas.

Soy un generador de cambio, un incitador a explorar nuevos comportamientos, un descubridor de habilidades que están dormidas dentro de las personas esperando aflorar sobretodo en momentos de dificultad, soy un creador de espacios para que la gente exprese la grandeza que tiene dentro de sí. Un guía que cruza umbrales para que puedas experimentar nuevos niveles de salud, de creatividad, de de desempeño.

Me gusta creer que Dios puso en mis los componentes necesarios para ser quien soy, para invitar al cambio, para ampliar perspectivas, para encontrar razones que produzcan pequeñas acciones, para que juntos nos atrevamos a dar pequeños pasos hacia una nueva forma de vivir.

Si estás buscando un cambio y notas pasión en mis palabras, si he logrado transmitirte mi mensaje y te ha motivado a la acción, soy tu mejor opción.

Y me pareció compartirte la pregunta

¿Por qué tú?

¿Por qué debo elegirte a ti?

Alejandro Gómez