Prepárate para el modo Operativo

Prepárate para el modo Operativo

Levantarnos y que inmediatamente empecemos con las tareas del día por tener el tiempo limitado, es comenzar el día en modo operativo. Levantarnos tarde, sin tiempo ni para desayunar, presionados por la hora de entrada a nuestras responsabilidades, estresados, haciendo las cosas apresuradamente, mal hechas, sin disfrutarlas, sin un ritual, sin planeación; nos hace vivir muy por debajo de nuestra capacidad de desempeño.

Ese hábito afecta el principio de mi día, mis primeras tareas, oportunidades de otras actividades como el ejercicio, la planeación, una mejor nutrición, a la larga disminuye mi crecimiento como persona. Me hace creer que no hay tiempo suficiente, claro que afecta mi actitud y mi autoestima.

De 5 a 7 am hay un ambiente muy especial, es un nuevo día, huele a fresco, a nuevo; existe un gran silencio casi nadie está despierto. En mi caso platico con Dios, tiendo mi cama la primera tarea del día cumplida, voy por mi perra que ya me esta esperando impaciente y empiezo a calentar, respiro, escucho mis pasos por la calle, mi compañera a lado mío; activo mi cuerpo y mi mente, veo el amanecer, termino le doy agua a la cachorra y prendo la cafetera, un café recién molido me espera, me baño y hago planes. Preparo el desayuno casi siempre es avena y fruta, con una buena lectura o con una gran compañía, es entonces cuando puedo salir con tiempo, con una gran actitud, motivado por que te sientes con una dirección empezando el día, con varias tareas ya realizadas porque ya te ejercitaste, porque la disciplina y la constancia son parte de ti. Te hablas diferente, llegas puntual a tus compromisos y eso hace que te sientas bien contigo mismo, inspiras a los demás.

Cuando planeas eres mas eficiente, puedes acomodar mejor tus prioridades.

Es importante dormir temprano para que el siguiente día puedas repetir el hábito de cada mañana, hasta que se vuelva un ritual que se hace parte de ti, y ya lo realizas en modo automático.

¿Es difícil? Más difícil es andar corriendo de un lado para otro sin desayunar, sin ejercitarte, sin disciplina, ni organización, sin un día planeado, como si no existieran proyectos, apagando la alarma de un manotazo, sin ganas de levantarte de la cama.

Alejandro Gómez